Estaba investigando estos campos elíseos, charlando un poco con Odin, fumando otro poco con Radamantis, cuando me sentí inspirado por un recuerdo que, como relámpago, se adueñó de mi lado más salvaje. Esa cabellera en remolino, que deja caer sus mechas por el costado de la cien, fue la alborotadora de mis sentidos. Los pelos, surcando medias esferas establecidas genéticamente (la verdad no hay otra forma de explicarlo), giran estableciendo un corte de pelo casual y con un gran hueco. La falta de pelo en esta zona, denominada comúnmente "Bochita" o "Bocha", despertó en mi un instinto brutal y enceguecedor. Grité y grité, me volví loco por unos instantes. Quería correr, expresar mi furia, ¿ Por que la vida insultó a los infelices dándole pelada ?. Eh ahí, la revelación. Un pensamiento en forma de susurro se dejó escuchar: "wacho" "wacho".
Manuel Rey
(37)
Segunda parte próximamente....
jajajjajaa, genial.
ResponderBorrarjajaja que hijo de puta, pero con clase...
ResponderBorrarBien che, me gusta que se haga uso literario artistico constructivo de lo que suponia ser un depositadero de pelotudeces, espero que asi siga siendo.
ResponderBorrary, Que paliza le pegaste al dolape loquito...